| El
efecto de la reflexión de la luz |
 |
 |
La luz natural viaja siguiendo un movimiento ondulatorio
que se desarrolla en tres dimensiones: horizontal, vertical y en
los espacios entre estas dos. Cuando encuentra una superficie reflejante,
comienza el proceso de polarización. Entonces, la luz polarizada
viaja en el espacio en tres ámbitos: bidimensional, horizontal
y vertical.
La luz vertical es la que aporta al ojo humano
toda la información, haciéndole percibir los colores
y los contrastes. La luz horizontal es la luz polarizada y crea
un efecto óptico que cubre como un halo todo el campo de
visión, produciendo el temido brillo reflejo. Las consecuencias
de este deslumbramiento son conocidas: importante reducción
de visibilidad, distorsión del color e irritación
de los ojos.
¿Como
trabajan las lentes polarizadas?
Los reflejos luminosos que se emiten desde superficies
planas como la nieve, el hielo, la arena, el asfalto, en el propio
salpicadero de los coches o el mar en calma, son en general horizontalmente
polarizados. Esta polaridad horizontal de la luz es bloqueada por
la orientación polarizada vertical de las lentes. El resultado
es una disminución considerable de dichos reflejos y de los
peligrosos destellos.
Las actividades que pueden beneficiarse de las
propiedades de las lentes polarizadas son principalmente, los deportes
náuticos y pesca, durante la conducción, en deportes
de nieve, golf, ciclismo y en general toda actividad que se desarrolle
al aire libre, ya que ofrecen una gran nitidez en la visión. |